lunes, 30 de diciembre de 2019

Año Nuevo






 Que es Año Nuevo
El tiempo pasa de una forma inevitable en el ritmo de la vida, que está marcada por ciclos. El año tiene 365 días y doce meses. Cada mes de diciembre nos vamos despidiendo del año presente para dar la bienvenida al próximo mes de enero que marca el comienzo de un nuevo año. Un cambio en el calendario que es motivo de celebración por el valor emocional que tiene esta experiencia que a pesar de ser repetitiva, cada año es emocionante.



El nuevo año representa la metáfora del destino próximo, de aquello que está por venir. Por tanto, nos disponemos ante él con la ilusión de poder hacer realidad deseos importantes, sueños personales y objetivos de felicidad. Del mismo modo, queremos que se quede en el viejo año el sufrimiento, la tristeza las decepciones acumuladas y los malos momentos. Cada país tiene sus propias tradiciones para festejar la noche del día 31 de diciembre.





Feliz Año Nuevo

Por otra parte, el día 1 de enero es el momento en el que las personas aprovechan la ocasión para felicitar a los familiares y amigos deseando un Feliz Año Nuevo. Esta felicitación es otra de las tradiciones de la Navidad.
Cada 1 de enero, las personas se marcan objetivos que en muchas ocasiones caen en el olvido en el mes de febrero.

Existen retos repetitivos: dejar de fumar, ir al gimnasio para hacer deporte, perder los kilos tomados en Navidad... La emoción de un nuevo año está vinculada con la alegría de poder celebrar este momento con aquellos familiares que siguen siendo testigos de ese instante, y con la añoranza de todos aquellos que quedaron en la memoria. El día 1 de enero también experimentamos esa emoción extraña de la nostalgia por ese año que ya forma parte del pasado.



Empezar de cero
La vida de la mayoría de las personas sigue siendo exactamente igual el día 31 de diciembre y el día 1 de enero. Sin embargo, hay algo que cambia: la actitud. Esa actitud que viene acompañada por la energía positiva que aportan los nuevos comienzos. Desde el punto de vista de la higiene mental, la felicidad de un nuevo año viene marcada, precisamente, por esa agradable sensación  que aporta empezar de cero y tomar ese momento como una nueva oportunidad.

Con el comienzo de un nuevo año, muchas familias compran un nuevo calendario para colocarlo en un lugar visible de la casa. Un calendario con fechas significativas para cada uno, como por ejemplo, el cumpleaños.


Amiguitos del Colegio Cristóbal Colón nos juntaremos el próximo año que tengan unas  lindas vacaciones..





Que es Navidad.


 






Que es Navidad

Es  festividad religiosa que se celebra el 25 de Diciembre en que los cristianos de todo el mundo conmemoran el nacimiento de Jesús.

Día en  que se celebra con la  misa del gallo

El nacimiento de un hijo es uno de los acontecimientos más impactantes e importantes que podamos experimentar.Es sobrecogedor pensar en el nacimiento de nuestro Señor. María, la madre de Jesús era una adolescente que había quedado embarazada sin estar casada, por el poder del Espíritu Santo. El fruto de su vientre era una promesa milenaria. Aquel bebé sería llamado Jesús, porque él nos salvaría de nuestros pecados. El hijo de María era Dios Hijo encarnado. (Mt.1:20-23)No era cualquier niño, era el Rey de reyes. Sin embargo cuando llegó el tiempo del alumbramiento, lejos de nacer en una cómoda y moderna clínica, en una cama limpia con sábanas blancas, ellos terminaron en un establo. “Así que dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada”. Lc.2:7¡Es una locura! NO HUBO LUGAR para Jesús, el único Hijo de Dios, el Príncipe del universo.Esta cruda realidad no ha variado en la actualidad. Si echamos un vistazo en las esferas donde se discute sobre la paz mundial, no hay lugar para el Príncipe de paz. En medio de los reinados y gobernantes de la tierra, no hay lugar para el Rey de reyes, ni para quien gobierna todo el universo. Donde se hace justicia no hay lugar para el Juez Justo. En los establecimientos educacionales han echado fuera al Maestro de maestros. En la familia ya no hay más lugar para el Creador de la familia, etc. etc.Pero no culpemos sólo a los demás y asumamos nuestra responsabilidad. Seamos honestos al responder: ¿Hay lugar para Jesús en nuestra vida, o nuestro gran yo es tan grande que lo deja fuera?El día de hoy Jesús “está llamando a nuestra puerta. Si escuchamos su voz y abrimos la puerta, Él entrará y cenará con nosotros”. Ap.3:20No es una imposición sino un ofrecimiento. Tal vez lo hicimos en el pasado, pero con el transcurso del tiempo lo hemos desplazado y olvidado. La cerradura está de nuestro lado, depende de nosotros, abrir la puerta, darle la pasada e invitarlo a hacer su habitación en nuestro corazón. Entregarle el control de nuestra vida voluntariamente, escuchar su voz y obedecer, permitiendo que haga los cambios necesarios, para que él crezca y sea evidente su presencia en nuestra forma de vivir y actuar.No podemos decir que somos hijos de Dios, si no hay lugar para Jesús, si él no ocupa el principal lugar en nuestra vida.No se trata de dejar todo botado, sino que en humildad, lejos de la soberbia y autosuficiencia, le demos el lugar que sólo él puede ocupar, permitiendo que guíe nuestra vida y dándole toda la gloria y honra que merece.
GRACIAS JESÚS POR NACER EN NUESTRAS VIDAS.